La obesidad es una enfermedad crónica, con efectos adversos sobre la salud ya que produce,múltiples cambios metabólicos.
La misma se considera un factor de riesgo de muchas enfermedades, entre ellas:

- aumento de colesterol
- aumento de triglicéridos
- arteriosclerosis
- resistencia a la insulina
- HTA
- enfermedades coronarias
- ACV
- diabetes millitus
- gota
- trastornos biliares
- cáncer
- artrosis pie plano
- apnea de sueño
- ansiedad
- depresión
- trastornos de la imagen corporal
- alteración de la vida sexual
- disminución de la autoestima
Los beneficios que trae el descenso de peso
El descenso de peso mediante una dieta equilibrada mejora la calidad de vida, el rendimiento laboral y las motivaciones personales.
En el ámbito laboral, instaurar un programa alimentario para sus empleados es tan importante como protegerlos de sustancias químicas nocivas o el ruido.
Un estudio realizado por la OIT, explica como la buena alimentación, además de contribuir al bienestar de los empleados, constituye un negocio para las empresas, ya que aumenta la productividad y la motivación del personal, previene los accidentes, decesos prematuros, reduce gastos médicos y disminuye el ausentismo. Por lo tanto, una buena alimentación supone un considerable aporte a la salud y seguridad de sus empleados, o sea una situación que reporta ventajas para todos.
Una dieta inadecuada y el sedentarismo pueden reducir hasta un 20 % la productividad laboral.
Entendemos por obesidad, el aumento de la grasa corporal y por sobrepeso el aumento de este con respecto a la talla. El normapeso, si bien es la medida buscada no implica buena alimentación, la selección de los alimentos que ele trabajador consuma están sujetos al criterio individual, viandas con comidas sencillas e hipercalóricas, panchos, hamburguesas, empanadas, galletitas, facturas, etc.
Se ha comprobado que con la disminución de grasa y no en la alimentación se mejora la calidad de vida y se reduce notablemente el ausentismo.
Por otra parte, los alimentos se están transformando en un refugio emocional, como una especie de droga inocua, presente en los cajones de las oficinas de los ejecutivos y empleados.
Por un estado de animo se recurre a ciertos tipos de alimento y viceversa. El alimento actúa como un medicamento que altera el nivel hormonal y neuronal y viceversa. El "ataque" por los alimentos no se hace en función de una necesidad de nutrición o del placer, sino para "facilitar la disminución de la angustia". El hambre nada tiene que ver en este proceso.
Los altos niveles de estrés en el individuo generan cortisol, una sustancia de bloqueo ene le sistema nervioso, en el centro de saciedad queda abierta la puerta un consumo sin limites.
Los ejemplos que tenemos a diario como situaciones de estrés emocional dificultan la capacidad para dar respuestas creativas a la presión, la competencia, el conflicto, no encontramos otra salida que huir hacia determinado tipo de alimento que lo compense emocionalmente.
El alimento funciona como un parche que oculta rayones de la verdadera problemática, genera euforia, aceleración, calma o liberación, produce un poco de satisfacción y luego el sujeto vuelve a crear un valle profundo químico.
Químicamente cuando se ingiere azucares refinados, harinas blancas o algún tipo de alimento que produce un a descarga fuerte de azúcar en la sangre, se elevan los niveles de neurotransmisores que hacen sentir placer.
Pero como el cuerpo no puede tener niveles elevados de azúcar actúa de inmediato la insulina transformandola en grasa. Cuando baja el nivel de azúcar desciende el estado de animo, el individuo se vuelve a sentir triste y reincide. El alimento-refugio hace que nos atasquemos y no admitamos que es uno quien debe moverse.
En el proceso de este circulo vicioso, la Empresa empieza a sumar costos, por falta de creatividad y productividad de su gente, perdida de oportunidades, gastos médicos para la atención de afecciones físicas derivadas de las distorsiones alimentarias y ausentismos. Un solo dato demuestra la gravedad de la situación total de las bajas anuales por enfermedad, el 39 % tiene como causa la angustia, según cálculos realizados por especialistas en medicina laboral.
Un plan de alimentación es un proceso, no una circunstancia
Entre los malos hábitos laborales encontramos:
- consumo de café en el trabajo: todo momento de descanso o de cansancio, es un buen momento para tomarse un cafecito, de esta manera, el consumo de café a lo largo del día se hace muy importante.El consumo de café, la producción de insulina, almacenan azucares o carbohidratos que se encuentran circulando en la sangre, en forma de grasa. La cafeína nos incita al consumo de alimentos ricos en HC que terminan por almacenarse en forma de grasa.También la cafeína puede contribuir al desarrollo de osteosporosis a través de un mecanismo de sustracción excesiva de calcio de los huesos. La misma puede ser causa del empeoramiento del síndrome premenstrual. Como conclusión: ¿Por qué antes de tomarse un cafecito no se toma un vacito de agua?... Será mucho más sano.
- galletitas y facturas: a veces por falta de organización de un plan alimentario correcto, nos encontramos que lo más fácil y rápido cuando sentimos apetito son galletitas o facturas, que habitualmente se encuentran al alcance de casi todos los cajones o escritorios de las oficinas. Estos nos aportan grandes cantidades de calorías, favoreciendo el exceso de peso.
- ayunos prolongados: pueden producir hipoglucemia perjudicando el rendimiento tanto físico como intelectual.
- comidas rápidas o muy copiosas: comidas traídas de la casa (sándwichs, empanadas) o rápidas (panchos, hamburguesas) producen somnolencia y malestar digestivo.
- higiene en los alimentos: si no se cuida este aspecto aumenta el riesgo de que se produzcan intoxicaciones alimentarias tales como la salmonelasis.
Las necesidades nutritivas varían para cada persona, en función de su edad, sexo y otras condiciones individuales y del entorno en el que vive, que han de tenerse en cuenta a la hora de planificar una correcta alimentación.
El gasto calórico que demanda una jornada laboral es distinta en cada tipo de trabajo por la cual hay que equilibrar cada plan al tipo de actividad de la persona.
Constantemente se promueven dietas y consejos para bajar de peso que van desde lo aceptable hasta lo absurdo o mágico
El paciente obeso, en el afan de obtener resultados rápidos y milagrosos a su problema, donde se le permita permanecer pasivo y no sea el centro del tratamiento, sino la nueva posibilidad, apela a las dietas de moda que surgen del comercio, la inescrupulosidad de profesionales no especialistas en el tema, artistas o famosos con el objetivo de promocionarse.
Muchas veces, estas dietas representan un riesgo para la salud y una gran perdida de tiempo.
Todas estas dietas, si bien en un principio logran resultados satisfactorios debido a la alta motivación inicial, el grado de cumplimiento y la importante restricción calórica impuesta, no cumple con la ley de adecuación, por no adaptarse a las características individuales de cada adepto, aparejando muchas veces riesgos de la salud, y definitivamente no contribuyen al cambio de hábitos alimentarios, elemento clave para la recuperación nutricional.
Estas dietas mágicas carecen de fundamentos científicos y se caracterizan por prometer resultados rápidos y atrayentes en el descenso
de peso, basadas en muchos casos en mitos y creencias irracionales, contradictorias con los conocimientos científicos actuales .
El único recurso racional de lucha contra estas dietas de moda es la educación a la población.
- dietas de muy bajo valor calórico: son desaconsejadas ya que a mediano o largo plazo dan lugar a déficit nutritivos con efecto indeseable para el organismo, presentan carencias de alimentos básicos, reducen la capacidad de rendimiento y perjudican la salud.
- No son sostenibles en el tiempo. No tienen por objetivo la educación alimentaria.
- dietas de moda (dietas de la luna/ de la sopa/etc.): Son dietas no equilibradas, carente de nutrientes, no personalizadas. No tiene en cuenta el estado físico del individuo y no menciona las contraindicaciones para su realización. .Este grave error se repite en la mayoría de las dietas populares ;el plan alimentario para bajar de peso ,siempre debe ser personal e individual.
- dietas cetagénicas: En los que se emplean diferentes elementos como semillas o agujas que son colocados en el pabellón auricular con la finalidad de disminuir el apetito y estimular el centro de saciedad. No tienen en cuenta los parámetros metabólicos, aumento de ácido urico y colesterol.
- dieta del dr Atkins, también conocida como la dieta de la las grasas, acompañada en algunos casos de acupuntura: Es una dieta de calorías ilimitadas rica en proteínas y grasas y pobre en hidratos de carbono. Esta dieta está contraindicada en cualquier persona, pero en forma específica en embarazadas, personas con lípidos elevados, hiperuricémicos y cardíacos. Carece de fibras y de algunas vitaminas y minerales. Es rica en colesterol ,en grasas saturadas y purinas, produciendo un aumento de colesterol, fracciones lipídicas y ácido úrico. Puede producir nauseas, anorexia, fatiga y apatía. Con el tiempo puede ocasionar daño en el riñón a causa de la sobrecarga. En este caso está comprobado que la acupuntura no aporta nada. El descenso de peso se debe primariamente a la perdida de agua. No tiene como objetivo la educación alimentaria. No cumple con las reglas de la buena alimentación. Lo cierto es que, luego de practicarla y al intentar volver a la vida "normal", aún sin cometer excesos, el aumento de peso se hace notar inmediatamente y muchas veces es mayor al inicial.
- dietas líquidas: si bien, se emplean durante 24 hs, cuando existen mesetas ponderales o alguna otra indicación médica, estos no deben realizarse sin control debido a la depleción de minerales que ocasiona, incluso muerte súbita.
- dietas acompañadas por recetas magistrales: incluyen anorexígenos, anfetaminas o derivados, ansiolíticos, hormonas, laxantes y diuréticos. Los anorexígenos son estimulantes que suprimen el apetito o la sensación de hambre y se utilizan contra la obesidad.Su consumo puede crear dependencia y como estimulan el SNC su uso indiscriminado puede producir grandes efectos nocivos. La sobredosis de estos estimulantes podría resultar muy peligrosa y derivar en estado de pánico, depresión respiratoria, convulsiones, coma y muerte.
- pseudohomeopatía: la mayoría de los que dicen ser homeópatas y prescriben "recetas" diciendo que son medicación homeopática cuando en realidad están indicando drogas alopáticas. Estas dietas son incompletas. No cumplen con las leyes básicas de la nutrición: cantidad, calidad, armonía y adecuación. No promueven cambios en la conducta alimentaria. No tienen como objetivo la educación alimentaria. Un informe de la ONU asegura que creció en forma desmedida el consumo de anorexígenos. La Argentina se encuentra en el 2ª puesto en el mundo detrás de Brasil en la utilización de estas drogas. Recordemos que los anorexígenos son estimulantes que suprimen el apetito, su consumo puede crear dependencia y provocar graves efectos nocivos (estados de pánico, depresión respiratoria, convulsiones, estados de coma) ocasionando hasta la muerte.
Una alimentación inadecuada en el trabajo puede causar perdidas de hasta un 20 %de eficiencia y productividad laboral de acuerdo a un informe reciente de la OIT.
La alimentación adecuada y saludable de los empleados es una responsabilidad social ineludible de la empresa ya que sino consuminos suficientes vitaminas y minerales se pueden producir carencias que influyen negativamente en el rendimiento físico e intelectual. Ejemplos de ellos son:
- la falta de hierro que altera la capacidad de memoria y concentración.
- la falta de magnesio nos vuelve susceptibles al estrés.
- la falta de fuidorina puede causar inestabilidad y depresión.
Efecto rebote
Es producido por el efecto de dietas de muy bajas calorías o planes acompañados con medicación anorexígena, es decir, cuando se busca una solución mágica. Por lo tanto nunca se cambia la relación con la comida y con la actividad física. Se consigue adelgazar por un tiempo pero a corto plazo se vuelve a ganar el peso perdido. Así se entra en un círculo vicioso y más kilos y mayores frustraciones.
Estrés psíquico y alimentación
En estos casos hay más necesidades nutritivas, es decir, hay que elegir mas la calidad de los alimentos que consumimos, especialmente de aquellos nutrientes que se relacionan con el funcionamiento del sistema nervioso.
El estrés puede causar enfermedades ya que las células cerebrales se comunican mediante mensajeros químicos. Cuando estos fallan, las personas comienzan a sentir síntomas. Tales como insonmio, dolores generalizados, depresión, angustia. A esta condición se la llama sobreestres y puede ser la causa de enfermedades.
Numerosos estudios han relacionado al sobreestres con afecciones gastrointestinales, cólicos, diarrea y gastritis.
Cerebrales: fatiga, dolores, llanto, depresión, insonmio, ataques de angustia.
Cardiovasculares: presión alta, taquicardia. Palpitaciones.
Inmunitarias: resistencia disminuida a las infecciones
Piel: enrojecimiento, eccemas
Una dieta adecuada ayuda a combatir el sobreestres, tratando de mantener una glucemia estable, distribuir la alimentación en varias tomas, comer menos con mayor frecuencia. Comer alimentos ricos en triptofano, en vitamina C.
Reducir o eliminar sustancias tóxicas y/o excitantes como bebidas alcohólicas, cafeína, tabaco, ya que provocan desgaste nervioso, agotamiento y falta de adaptación al estrés.
Calidad de vida en el trabajo. Empleados sanos y seguros
Contar con estrategias preventivas le permite a las empresas ahorrar hasta un 30% de infortunios laborales.
En contraste con aquello que afirma que la salud solo se valora cuando se pierde, son muchas las empresas que conscientes de los beneficios que implica cuidar el bienestar de los empleados, desarrollan estrategias preventivas. Con la prevención todos ganan, la gente a la que se le propicia una mejor calidad de vida y también las organizaciones ya que los colaboradores se encuentran mas saludables, seguros y con un mejor clima y mejor rendimiento labora, además de menores costos económicos.
Actividad física
El manejo de la actividad física dentro del tratamiento de sobrepeso y obesidad es un recurso muy importante ya que:
- aumenta el gasto calórico
- facilita la movilización de lípidos
- aumenta la termogénesis
- facilita la oxidación de los depósitos de lípidos
- disminuye la masa grasa
- aumenta la masa magra
- disminuye los factores de riesgo
- requiere menos restricción calórica en la alimentación.
Se debería planificar la realización de la misma, comenzando en forma lenta, gradual y paulatina. Si el paciente presenta un sobrepeso importante es aconsejable un chequeo previo.
En pacientes muy sedentarios o inactivos, convienen comenzar con un cambio de hábitos tales como reemplazar en parte los medios de transporte (ej. bajarse 2 paradas antes de su destino), usar escaleras en lugar de ascensores, realizar movimientos mientras se permanece frente al televisor (cinta, bicicleta fija, etc.)
Los ejercicios aeróbicos (correr, caminar, bailar) son recomendados, se deben realizar durante 20 o 30 minutos para que la grasa pueda ser utilizada como combustible.
Se recomienda una frecuencia no menor a tres veces por semana.
De esta manera, se pretende cambiar otro hábito, dándole mayor importancia al cuidado del cuerpo y logrando de esta manera:
- un corazón más fuerte
- huesos más sólidos
- disminuir los niveles de estrés
- estimular el metabolismo
- promover el sueño
- disminuir la grasa corporal
En definitiva, promover la salud.
El programa de descenso de peso y buena alimentación propuesto tiene por objetivo:
- reducir los depósitos
- mejorar la percepción personal
- mejorar el desempeño social
- evitar las complicaciones del sobrepeso/obesidad
- mantener el peso corporal
Con ello las empresas lograrán:
- menos ausentismo
- menos rotación del personal (lo cual lleva aparejado gran inversión en tiempo y dinero por parte de los empleadores para capacitarlos)
- mayor diligencia y precisión en las tareas.
- mayor salud y calidad de vida de los trabajadores y por supuesto esto haría más competitiva a la empresa.
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